Ya si ellas puedan casarles. Las mujeres en esta

Ya está claro que durante La Modernidad Temprana, las mujeres no tenían muchos derechos y no recibían mucho respeto, y muchas obras de la época reflejan esta realidad. Un ejemplo de esas obras es El Burlador de Sevilla por Tirso de Molina. Al principio, se parece que esta obra es diferente de las de la época y que los hombres muestran respeto a las mujeres cuando no dejan que Don Juan las engañe y porque se le caracterizan a él como ¨burlador.¨ Pero, al analizar la obra críticamente, se puede ver que la ideología expresada, al final de cuentas, como muchas obra de la época, es que las mujeres son objetos y la propiedad de los hombres.Primero, las reacciones de Isabela y Ana cuando Don Juan las engaña muestran como que la sociedad privilegia a la representación de las doncellas de manera inocentes y castas. Incluso ellas mismas presentan influenciadas por estas expectativas. Obviamente, cualquier persona va a tener miedo cuando se da cuenta que hay un hombre extraño en su cuarto. Y sí, por cierto, Isabela y Ana tienen están asustadas. Pero, parecen más preocupadas en una dimensión más allá del miedo: su honor. Cuando Don Juan engaña a Isabel, ella declara “¡Ah, perdido honor!”. Y otra vez cuando Don Juan engaña a Ana, ella también hace referencia a su honor cuando pregunta “¿No hay quien mate este traidor homicida de mi honor?”. Hay un patrón aquí que muestra que el papel de una mujer es ser objeto suficiente por su familia. Entonces, lo que preocupa a ellas no es su seguridad o su autoestima, sí no más bien la idea del perdido honor, algo que puede traer vergüenza a su familia, porque el honor individual de la mujer as la cosa más importante que determina si ellas puedan casarles. Las mujeres en esta obra bien saben la necesidad de mantener perfecta pública su imagen en la sociedad. Al perder su honor, no pueden cumplir con esa imagen y entonces no pueden cumplir con sus papeles como mujer en la familia. Entonces, se ve que sus declaraciones demuestran que ni Isabela ni Ana piensa en lo que pasan a sus mismas debido al acto de Don Juan, sino más en la perdida de su honor, y, con eso su valor en la sociedad.Otra vez, inicialmente parece que las acciones de los hombres después de las intrusiones por Don Juan muestran más la importancia del honor de las mujeres de las familias en la Edad Media. Parece que los hombres se preocupan por las mujeres cuando vienen a su salvo. Pero, en realidad, sus acciones contra Don Juan no son motivadas por el cariño por las mujeres. Son para proteger su honor; al contrario son para proteger su honor personal, porque el honor de las mujeres representa el honor de los padres de las mujeres, porque ellas son suyas en esa época. Se ve eso cuando Don Gonzalo, el padre de Ana, cuando él se da cuenta en lo que pasó entre su hija y el burlador , dice, “¿Hay tan grande atrevimiento? Muerto honor dijo, ¡Ay, de mí!”. Entonces, su reacción no es consolar a ella como una persona con emociones, sino es pensar en cómo lo que pasó a ella va a afectar a sí mismo. Eso muestra que hay importancia de lo que pasa a los hombres, pero en realidad no hay importancia en lo que pasa a las mujeres, excepto su efecto a los hombres.Por fin, sin mirar con más profundidad al texto, parece que los hombres quieren proteger a sus hijas con cariño contra un hombre malo. Pero, mirándolo todo, mujeres parecen como objetos. Ellas mismas piensan en su valor como esposas y señales del honor de la familia y nada más, y los hombres piensan en las mujeres como medios de tener honor y respeto. Como resultado, esta obra no es de un hombre malo, las pobres mujeres, y los hombres buenos que las salvan a ellas. Al contrario, una tragedia de la perdida del honor de familias nobles por las acciones egoístas de El Burlador de Sevilla. Y hoy al leerlo, representa la sociedad patriarcal que existía en el pasado.